Muy buenos días. Me llamo Aldur Elderwolf y me dirijo a ustedes con la esperanza de que consideren mi ingreso en el cuerpo de paladines del reino. Actualmente trabajo como leñador y aprendiz de carpintero en Arrollo del Oeste, pero aún en un lugar tan apartado se escuchan historias del horror del hambre y la violencia que vive nuestro reino tras la desaparición de nuestro rey.

Soy un hombre de fe, y sé que lo que vive actualmente el reino sólo puede solucionarse reestableciendo los lazos de solidaridad que reconstruyeron estas tierras tras la invasión de los orcos. No obstante, aparte de ser un hombre de fe, soy honesto, y sé que no sólo con palabras y oraciones se podrá derrotar al caos que vivimos. Es por ello por lo que les pido que consideren esta carta y acepten mi solicitud.

Atentamente,

Aldur Elderwolf