¿Qué son la luz y la sombra?

Cada sacerdote te daría una respuesta distinta. Para un seguidor de la Luz Sagrada la luz es lo que une a todas las cosas vivas, el equilibrio infinito que debe mantenerse y una cadena de de actos pequeños que desembocan, en último término, en un bien mayor y absoluto. La sombra es la corrupción de ese ciclo, el eslabón oxidado que rompe la cadena entera. Un sacerdote de la Sombra dirá otra cosa: que esas historias son excusas para mantener manso al rebaño y arrebatar el potencial único que tiene cada persona. Potencial contrapuesto al coro naif de voces crédulas y sumisas que siguen la doctrina de la Luz. Un médico-brujo trol sostendrá que todo lo que dice el resto son gilipolleces sin sentido, que si no aplacas a los loa acabas jodido y que los loa solo hablan a través de las sombras. Por último, un mago te dirá que la sombra y la luz son dos energías que se encuentran en el vacío, que forman una dualidad contrapuesta y cíclica y que, al igual que sucede con la magia arcana, debe ser invocada por medio de la voluntad y componentes somáticos y verbales que, por una razón que aún no se ha sabido explicar del todo, se manifiestan tras cantares, rezos y rituales religiosos.

A grandes rasgos, la luz es beneficiosa para los vivos, ya que devuelve la lucidez, tiene grandes propiedades de curación y eleva el ánimo de aquellos que entran en contacto con ella. No obstante, la luz puede ser empleada también para dañar. Por ejemplo, causando un torbellino de angustia y arrepentimiento en los enemigos de la Fe, además de poder causar daño físico. La sombra es exactamente su contraria: atormenta la mente, pudre el cuerpo vivo y nubla el juicio de aquellos que se declaran sus enemigos, pero también puede aislar la mente de las emociones más ardientes y sanar heridas físicas a los vivos. Hay una gran diferencia entre estas dos energías: la Luz es una energía pura, por lo que aunque pueda reducir a un bandido a un bulto de lágrimas y mocos ese efecto no dura mucho, es más, dependiendo de lo corrompida que esté su brújula moral le invadirá una sensación de serenidad y, muy posiblemente, irá el mismo a entregarse para poder enmendar su error. Por otra parte, la sombra dejaría su mente embotada y su cuerpo reaccionará de forma adversa, fuera cual fuera su efecto original.

Imagínate un goblin que trabaja en su laboratorio. Debido a una explosión pierde las dos manos y recurre a un médico-brujo, que empieza a entonar cánticos rituales en su lengua natal y, tras una serie de ofrendas, se materializa una neblina oscura y opresiva que poco a poco va condensándose alrededor de los muñones. La neblina forma un nuevo par de manos, pero incluso después de un par de días sigue sintiendo esa opresión y le da, incluso, la sensación de que hay alguien observándole a todas horas. Lo que estaría sintiendo son los efectos secundarios de la sombra, que manipulan tu mente pese a haber sido claves para devolverle las manos. O, por supuesto, puede que el médico-brujo haya negociado con su alma.

Culto de la Luz Sagrada

El culto a la Luz, no se sabe muy bien cómo, se empezó a practicar entre los clanes humanos previos a la formación del gran imperio de Arathor y se convirtió en eje fundamental del pensamiento humano. Es el culto mayoritario en todos los Reinos del Este, tiene una gran variedad de versiones adaptadas para cada una de las culturas que la practican. No es una religión en el sentido más estricto de la palabra puesto que no hay absolutamente ninguna deidad involucrada, sino que venera un concepto de orden cósmico, algo así como una enorme maquinaria en sincronía. Es una filosofía sencilla y enfocada a que las acciones de cada uno contribuyan a poner en funcionamiento esa maquinaria hacia un bien mayor. Se basa en tres preceptos interrelacionados, las Tres Virtudes: Respeto, Tenacidad y Compasión.

  • El Respeto señala directamente a ese orden cósmico perfecto. Las acciones de uno tienen un efecto cadena con una repercusión en los demás, por lo que deben estar siempre enfocadas a contribuir a mejorar y facilitar esa conexión. El respeto reconoce la gran rueda que une y mueve las cosas, por lo que se deben promover valores como la honestidad y el actuar de forma bienintencionada y desinteresada. También es valorar y meditar sobre la repercusión que tienen las acciones en el resto de individuos, ya sea para facilitar un desenlace satisfactorio para todos o para inspirar al resto a actuar de forma similar.

    Por añadidura, alguien que tenga asimilado el precepto del respeto lo tendrá más fácil a la hora de honrar y apreciar los esfuerzos y convicciones de los demás, ya sea para poder nadar en la misma dirección o bien facilitar una posible negociación. Una sociedad debe buscar progresar y satisfacer las necesidades de todos sus integrantes pero, por supuesto, si sus integrantes son incapaces de llegar entenderse para seguir el mismo rumbo no habrá avance alguno. Ahora bien, la vida está llena de personas que, en diversos ámbitos de su vida, tienen intereses contrarios y opuestos a los tuyos y es en ese momento cuando es más difícil cumplir este precepto, con lo cual debes intentar que nadie inocente salga herido o damnificado en vuestra pugna.

  • La Tenacidad es tanto el reconocimiento de que el mundo no es perfecto como el compromiso de tener el valor necesario para afrontarlo, la constancia para avanzar y la entereza para soportar las dificultades del camino. La vida nos pone en circunstancias muy complicadas y hay personas que se han alejado tanto de la moralidad que serán una dificultad añadida. Alguien tenaz ignora las palabras hostiles, mantiene sus convicciones y compromisos incluso ante humillaciones y agravios, no deja su trabajo por acabar y tiene el coraje, aún a riesgo de su propia vida, de afrontar el mal que amenace a sus semejantes y a todo lo que ame, puesto que cumple una función en todo lo que existe y lo que está por venir.

    La tenacidad es también saber cuándo parar y cuándo tomarse un respiro; busca ayuda y consuelo si te ves abrumado por las circunstancias, pero siempre con el objetivo de seguir avanzando en lo que te has propuesto. Además ten siempre esperanza en que las cosas mejorarán, ya que sin esperanza no hay razón para continuar luchando.

  • La Compasión es el compromiso de ayudar al prójimo y, sobre todo, tener el juicio de saber cómo y cuándo  hacerlo. No es suficiente con reconocer que existe un orden en el universo que se debe preservar, también hay que ser una parte activa en ese cometido. Esta virtud orienta tanto sobre la importancia de la empatía, como en el saber canalizar todas esas emociones positivas en acciones con repercusión real en la vida de aquellos que nos rodean. Profundizar en esta virtud es lo más complejo de la filosofía de la Luz.

Todo lo que hace alguien por propia voluntad tiene una razón, por muy cruel y caótica que pueda parecer. Nadie nace malvado (al menos ninguna raza no demoníaca consciente), por lo que la virtud de la compasión está íntimamente ligada a la empatía, ya que de no desarrollarse no se puede saber ni cómo ayudar ni comprender a nadie y, por ende, no será posible reconducir a quien obre de forma incorrecta hacia el buen camino. Alguien compasivo pregunta de forma respetuosa, busca comprender lo que ha podido llevar a una persona a vivir en una situación determinada y está pendiente de ayudar cuando hace falta. Es precisamente el saber cuándo hace falta la ayuda lo que hace difícil seguir esta virtud.

Recuerda que la virtud del Respeto es el reconocimiento de una cadena de acciones universales, y como cualquier otra cadena será tan fuerte como el más débil de sus eslabones. La ayuda que prestes debe tener el objetivo de facilitar el progrese como individuos, si alguien no tiene para comer ayúdale a encontrar un empleo, si alguien necesita arreglar su establo y no sabe de carpintería asegúrate de que trabajéis los dos y que aprenda a hacer el apaño también. Por último, también es importante señalar que a veces la única compasión posible llegue a ser mediante métodos violentos, suponiendo que no se haya podido llegar a una resolución pacífica. El que hace el mal y ejerce la violencia sobre el resto verá la justicia de tu martillo, el que juega con las sombras arderá bajo la cólera de la Luz y las almas atrapadas en la no-muerte verán la expiación cuando se destruyan sus cáscaras putrefactas. Un paladín no es menos paladín por ajusticiar a un asesino que no muestre arrepentimiento ni aquel que libera de la no-muerte a un renegado, aunque ese renegado no haya atacado a nadie aún (siempre y cuando no tenga repercusiones diplomáticas).
Hay variaciones importantes respecto a cómo se entiende la filosofía de la Luz en otras culturas de Azeroth:

Los habitantes de Quel‟thalas mezclan dos conceptos: Belore, que se traduce en su lengua como sol o luz solar, y que representa a su nación, con el impulso hacia el bien colectivo de la versión estándar, es decir, que la cadena de buenas acciones que aspiran mantener se limita principalmente a aquellos que viven en (y por) Quel‟Thalas. Una inmensa parte de los elfos se veneran realmente a sí mismos.

Los enanos barbabronce abrazaron la Luz cuando salieron de sus ciudades subterráneas olvidadas, pero lo hicieron de forma más pausada y gradual, ya que suelen ser más pragmáticos que idealistas, por lo que no suelen enfrascarse demasiado tiempo en la teología. Cuando sus guerras internas quedaron en un punto muerto y terminaron de asentarse empezaron a interesarse más por la Luz y ahondar en su filosofía.

Por último, los enanos, elfos y sobre todo humanos creen en unas criaturas llamadas "celestiales", seres alados que protegen e interceden por las personas y les dan fuerzas para continuar. Hay pocos casos documentados, pero la avanzada conjunta Horda-Alianza en Ulduar, creada por los titanes, pudo ver frescos de la formación del mundo que incluían imágenes de los celestiales siendo esto, para muchos, una prueba de su existencia.

Culto a la Sombra Olvidada

La Sombra Olvidada es el culto de los renegados, una corrupción del culto a la Luz de los vivos. Mientras que los feligreses de la Luz veneran un orden último y un trabajo colectivo para un bien mayor en la Sombra se venera la individualidad. La Sombra Olvidada nació antes que los renegados, fue un tímido movimiento herético a finales de la Segunda Guerra impulsado por una sacerdotisa de la Luz que, con el fin de comprender a sus enemigos orcos indagó en sus cultos y rituales de los taumaturgos sombríos, los necrólitos, y trató de incluirla en la lectura que hacía la Iglesia de la Luz del mundo. Su enfoque en esos temas no cuajó y sus doctrinas acabaron cogiendo polvo en una estantería de Dalaran, y cuando la magocracia cayó el tomo que las contenía acabó en manos de una muchedumbre renacida en la no-muerte que, presa de la confusión y el rencor hacia la Luz, quiso comprender las energías que la habían levantado.

Consta principalmente de tres virtudes, pero al ser un culto aún asentándose, de mucha más reciente formación que el de la Luz y que surgió a raíz de criticarlo hay unas cuantas virtudes más, consideradas de segundo orden. Las tres virtudes principales son casi iguales a las de la Luz pero vistas desde un punto egocéntrico y con un enfoque hacia la autopreservación.

  • El Respeto es para los integrantes de la Sombra la virtud que orienta y define la relación que se debe tener con el resto. El universo la representación de una infinidad de voluntades individuales, y mediante el poder el individuo puede dar forma al propio universo; ahora bien, no vas a ser el único que busque moldear el universo para tu beneficio, por lo que es necesario tener en cuenta la voluntad de aquellos que te rodean, puesto que si son más poderosos que tú es posible que tu propia existencia llegue a peligrar si cometes la insensatez de no reconocer su autoridad, del mismo modo que no debes tener la arrogancia de presuponer que quien esté abajo no llegue a estar arriba en algún momento.

    El respeto para los Olvidados es un camino complicado que abre dos caminos muy distintos. O bien se respeta en el sentido más común de la palabra la autoridad y el potencial o bien, con el interés de hacer cumplir la voluntad y el ascenso al poder que nos permite dar forma al universo, destruyes a quien esté por encima de ti cuando te sea posible o se le cortan las alas a aquel gusanito que quiera, cual mariposa, convertirse en alguien capaz de volar más alto que tú.
    Decisiones, decisiones...

  • La Tenacidad es lo que diferencia a las ovejas de los lobos, a los soberanos de los plebeyos y a los poderosos de los débiles. Sólo alguien que lucha por conseguir lo que quiere lo acabará consiguiendo, y aquellos que tienen algo por lo que no han luchado acabarán, sin ningún ápice de duda, perdiéndolo a manos de aquellos que sí lo merecen. Sólo aquellos que son constantes y obstinados tienen la voluntad suficiente como para cambiar el universo a su alrededor, y aquellos que se rinden fácilmente no tienen otro destino que ser los peones en los deseos de aquellos que sí tienen voluntad.

  • El Poder es la última de las tres principales virtudes de los olvidados, es su principal motor y se resume en un razonamiento bastante sencillo: Aquellos que sucumben ante la sinrazón y el desasosiego de su existencia y no buscan su propia supervivencia tienen un problema: no encuentran razones para vivir, y sin motivación no harán nada. Al no hacer nada estarán ocupando espacio y traicionando a su propio potencial, y aquel que se traiciona a sí mismo no es digno de existir. Buscar el poder es la llave para cambiar el mundo que les ha tocado vivir, y solo aquellos que sepan cómo buscarlo sobrevivirán a los obstáculos que habrá por el camino. Se suele recordar que la voluntad de los renegados prevaleció una vez y, además, les hizo salir de la tumba. Ignorar ese hecho significa que se debería haber quedado bajo tierra.


Existen algunas virtudes menores o con un carácter más específico que ayudan a profundizar y perfeccionar el entendimiento del culto. Seguirlas no es obligatorio, pero no está de más conocerlas:

  • La Muerte es una virtud que señala que acabar con el resto de criaturas vivientes es tanto una herramienta como un riesgo de debilidad. Uno no debe mostrar ningún tipo de clemencia para con los débiles, eso acabará derivando los recursos a mantener o proteger a aquellos que no son dignos de tal protección, y perdonarlos significa perder el prestigio que debe llevar tu propio nombre. No obstante, matar indiscriminadamente hará que agotes tu poder, que te puedas encontrar con un peligro real o que pases por alto amenazas que podrías haber previsto de haber usado mejor el tiempo. Después de todo el poder de la muerte requiere que su toque sea también delicado.

  • La Compasión significa comprender que los vivos temen a los muertos, y es necesario mostrar una máscara de compasión para poder relacionarte con aquellos que pueden ser tus (útiles) aliados, o evitar que ellos dediquen sus esfuerzos en cazarte si te ven como una amenaza. Pero no te confundas, la compasión real es para con tus semejantes, no para el resto.

El culto aspira a una trascendencia final, ser uno con la Sombra. Los que lo consiguen se consideran ascendentes, pierden su cascarón físico y se convierten en individuos hechos de pura sombra, un escalón por encima del resto y capaces de moldear su propia existencia. Estas virtudes son formas de ver las cosas desde una perspectiva exclusivamente sombría. En la práctica sus adeptos no reniegan de las enseñanzas de la Luz y conservan algunos de sus preceptos bien por costumbre o bien por aferrarse a la humanidad que les queda. A medida que se profundiza en este culto uno se va desprendiendo de nociones anteriores y va asimilando la sombra como único camino posible.

Culto a los Loa (o simplemente vudú)

Todos y cada uno de los trols, independientemente de la tribu a la que pertenezcan, son tremendamente supersticiosos. Consideran que todo lo que existe y todo lo que sucede pasa por la intercesión de los loa, espíritus antiguos de los trols y de la naturaleza asociados a un animal, rito, capacidad o rasgo, por lo que tienen un enorme impacto en su percepción del mundo. Por ejemplo, cuando algo malo te pasa es que tienes mal juju, alguna de tus acciones ha debido contrariar a algún loa y tienes que aplacarlo como sea. Eso no quiere decir que los trols sean estúpidos, son rematadamente astutos y capaces de construir auténticas maravillas, solo que simplemente tienen arraigado en el tuétano a los loa, y no porque les falten razones: los loa están continuamente pendientes de los trols.

Hay una enorme lista de loa al principio asociados a distintas tribus grandes como los Gurubashi, Drakkari y Amani ya sea porque eran espíritus de la fauna en la que vivían estas tribus o porque eran espíritus que pertenecieron a ellas. A medida que se fueron desprendiendo más tribus de las principales surgían con ellas nuevos loa, que se iban erigiendo como sus protectores y hacían que los loa de las tribus de las que se habían desprendido tuviesen menos impacto en las supersticiones y cultos locales. Es decir, el vudú no es una religión cohesionada precisamente porque sus dioses cambian dependiendo de dónde te encuentres. Es un batiburrillo de rituales y cultos a deidades distintas pero que a en general siguen características y pautas similares.

No todos los trol conocen a todos los loa ni les rinden específicamente culto, por lo que tampoco saben cómo aplacarlos. Además, ningún loa concede un don gratis, ni presta su ayuda desinteresadamente aunque se le considere protector de la tribu. Los loa son espíritus orgullosos que no se someten a la voluntad de nadie, prestar su ayuda de forma gratuita sería supeditarse a los intereses de los demás, lo que consideran indigno, Siempre exigen un pago, ya sea una ofrenda en su altar, dolor, sangre o el cumplimiento de una promesa o voto durante un tiempo.

Los médicos brujos basan sus acciones en ungüentos, muñecos vudú y cánticos, ya que por sí solos no pueden canalizar a los loa. Si alguien se pelea con un médico brujo verá que el trol empieza a cagarse en sus muertos en zandalí hasta que el loa le haga pagar su ofensa en vez de, por sí mismo, canalizar una bola de sombras, por ejemplo. Por su parte los cazadores de sombras harán un ritual antes del combate para ganar el favor de los loa pertinentes. Deberá hacer un pago con su sangre o con una extremidad como un dedo (que no obstante podrá sanar si hace el ritual con cierta antelación). La inmensa mayoría de tribus trols recurren al canibalismo ritual para absorber la fuerza vital o muisek de los enemigos más poderosos. Algunos loa ven esto como una muestra de fortaleza y ambición, lo que les complace.

Loa cercanos para a los Lanzanegra:

  • Shango

    Loa de los cielos y las tormentas

  • Lukou

    Loa de la curación, se representa y da a conocer en el mundo físico como una leve llovizna, es con diferencia al loa más compasivo y es el que menos pide para dar su favor, pero eso no significa que lo dé gratis o que le guste que se le convoque para todo.

  • Legba

    Loa de la agilidad y la velocidad.

  • Ogoun

    Loa de la guerra y el que maldice a los enemigos en la batalla.

  • Dambala

    Loa de las serpientes, a caballo entre intriga, sigilo y venenos, representado, naturalmente, con una serpiente.

  • Hir'eek

    Loa del cielo nocturno, representado con un murciélago

  • (Elortha no) Shadra

    Loa de los venenos, las arañas y protectora del hogar y las mujeres. Pese a tener el carácter retorcido y caprichoso propio de un loa, la madre de arañas es una de los loa más bondadosos y protectores, comportándose como una madre severa que cuida y protege a sus hijos de aquellos que buscan dañarlos. Su favor es relativamente sencillo de ganar para aquel médico-brujo más preocupado por su comunidad y familia, sobre todo si se trata de una hembra.

  • Shirvallah

    Loa de los tigres y relacionado con la caza

  • Samedi (Bwomsamdi para el resto)

    Loa de los muertos, los ritos funerarios y cuidador de las almas, representado con un médico-brujo putrefacto. Considera a los no-muertos como una lacra y anatema para lo que representa.

    Es otro de los loa más propensos a intervenir por los trols, la forma de ganarse su estima es respetar a los muertos y ofrecerle las almas de tus víctimas para que vayan a su cuidado. Es un negociador despiadado, por lo que también es de los más peligrosos.

Culto a Elune

El culto a Elune es uno de los más antiguos de Azeroth, y es tanto el culto a Elune en sí misma como a su consorte Marlorne y al resto de semidioses o espíritus animales, por lo que tiene íntimos lazos con el druidismo. Elune es una deidad pacífica que aboga por la tranquilidad, la armonía y el pensamiento racional a la hora de cuidar de las criaturas de Azeroth, pero no duda ni un segundo si esa armonía está en peligro: responde con una fiereza y tacticismo sin igual. Elune es una madre protectora que, al igual que una loba, despedaza a aquellos que amenacen a sus hijos e hijas.

La implicación de Elune en la historia empezó con sus apariciones a los trols oscuros, transmitiéndoles sus enseñanzas, algunos vocablos de los titanes, como Kalimdor y a emplear el Pozo de la Eternidad gracias al cual se convertirían en elfos, y crearían una de las civilizaciones más extensas de Azeroth. La diosa, según las leyendas de antaño, dormía por el día en el fondo del Pozo y resurgía cada noche para alzarse sobre el firmamento como la Dama Blanca, una de las dos lunas* del planeta. En la Guerra Elune premia a las más valientes guerreras convirtiéndoles en estrella para que guarden por siempre las tierras de los elfos. El Culto a Elune es único y exclusivo en oficio a las mujeres, no se admiten hombres en sus filas ni tampoco en las Centinelas.

Los kaldorei no solo veneran a Elune, sino también a los Antiguos Guardianes como: Malorne, el Gran Venado Blanco y consorte de la diosa, que crea y nutre de fuerza a la naturaleza; Agamaggan, el Gran Jabalí, poseedor de inconmensurable fuerza; Aessina, el espíritu del bosque, que da poder a los árboles, devora las ruinas y llena de follaje y misterio el pasado, Ashamane, la gran Pantera Gris, aquella que lucha incluso en las situaciones más adversas; Avianna, la Dama de los Cielos y protectora del primer Arbol del Mundo, G'Hanir; Cenarius, hijo de Marlone y corazón de la tierra; Goldrinn, el Gran Lobo, epítome de la ferocidad y la nobleza y Ursol y Ursoc, los Gemelos Oso, poseedores de un gran coraje y resistencia.

No los veneran a la escala de Elune pero sí los conocen y respetan. Tanto es así que las kal‟dorei, cuando cumplen unos 250 años, pasan por un rito de paso hacia la edad adulta que concluye con un tatuaje facial dedicado a honrar a uno de estos espíritus y representar su afinidad con la ya mujer.

Que el culto a Elune sea única y exclusivamente integrado por mujeres no significa que no existan sacerdotes hombre. Son mucho menos poderosos al rendir culto a un Antiguo Guardián y no a un dios, pero Elune intercede también por ellos en momentos de dificultad, y su conexión con su consorte les da habilidades y poderes útiles para desempeñar su labor. Los siervos de Malorne se dedican principalmente al mantenimiento y construcción de los santuarios.

¿Qué es lo que debe hacer una sacerdotisa de Elune?

Una sacerdotisa de Elune juega dos roles. El primero, en tiempos de paz, es el de quien cuida de las reliquias, jardines y bosques para recordar el pasado y evitar que se cometan los errores de antaño, es una mediadora que impide que la sangre llegue al río, es una fuente de sabiduría para los suyos, es la imagen corpórea de la diosa madre que ayuda a sus hijos a progresar influyendo y cuidando incluso desde la distancia, es una diplomática que representa a su pueblo y busca evitar que el conflicto llegue a su tierra, pero cuando finalmente la violencia es necesaria es la más salvaje y calculadora cazadora y peleará con todas las consecuencias, guiará a sus hermanas a la victoria y no mostrará ningún miramiento a la hora de destruir a aquellos que amenazan a los kal'dorei. Las hermanas de Elune son perfectas estrategas y las encargadas de infundir ánimo y valor a sus aliados principalmente gracias a la enorme aura sabiduría y calma que desprenden.

En tiempos de paz debe iniciar conflictos estúpidos, nunca actuar de forma irreflexiva, tomar plena responsabilidad de las decisiones que tome y de todo lo que suceda a raíz de ellas, y recordar siempre los peligros y los excesos del pasado para nunca repetirlos. Equivocarse es una de las formas más eficaces de aprender y por supuesto aquellos que le rodeen van a equivocarse mucho, pero no puede olvidar que debe protegerlos y guiarlos. Si van a cometer un error, se les debe advertir, si aún así lo van a hacer, permítirselo salvo si al hacerlo van a dañar a inocentes o a sí mismos. En caso de que salga bien, deben entender el peligro que han corrido, Debe evitar alargar innecesariamente los combates y usar la cabeza para evitar pérdidas innecesarias y pensar siempre en las consecuencias a largo plazo.